No hay duda que los cambios son importantes y necesarios para descubrir las cosas malas o mejorar las cosas buenas. Pero en el caso de los periodistas el cambio nos permite confirmar, no descubrir, la suciedad bajo la apariencia de supuestamente respetables presentadores de televisión, entrevistadores y directores.
Durante la campaña presidencial circuló una lista , que nunca se confirmó, de cinco entrevistadores que supuestamente recibían dinero de casa presidencial: William Meléndez, Director y entrevistador de canal 12; Narciso Castillo, Director y Entrevistador de canal 33; Jorge Hernández, Vicepresidente de noticias y entrevistador de TCS, Ernesto López, entrevistador de canal 21 y Moisés Urbina, Director, presentador y entrevistador de El Noticiero de canal 6.
Meléndez y su jefe de prensa, Carlos Domínguez, fueron cesados de canal 12 tras el triunfo de la oposición y ahora se confirma que Castillo recibe dinero, por asesoría de imagen, de la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia. ¿Y la Independencia?
Sólo quienes no conocen la trayectoria del señor Castillo podrían confiar de su profesionalismo como periodista. En mi caso no.
Ahora llama la atención la apasionada defensa que ha hecho, el señor López, de Canal 21. Lo conozco desde nuestros tiempos en la universidad y se que siempre se ha movido según la conveniencia de sus intereses. Lo respeto como persona, pero definitivamente como dice don Ernesto Rivas es imposible defender desde un punto de vista ético una acción como esa.
Ahora ya confirmamos que el aparato de estado pagaba a comentaristas, como Ivo Príamo Alvarenga, Marvin Galeas y Narciso y Castillo.
Falta conocer quienes serán los siguientes porque hay más, de eso no hay duda.
Por el bien del periodismo, ojala los conozcamos pronto. Especialmente los engolados periodistas de medios impresos.
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